Las transnacionales o multinacionales, son poderosos grupos corporativos que actúan en pos de un solo objetivo: Obtener ganancias. Todas sus acciones son ejecutadas bajo la premisa del crecimiento, y si una idea no es beneficiosa a nivel monetario no se hace, si no tiene que ver con un fin rentable no tiene importancia.
Aunque muchas de las personas que se desempeñan en estas compañías son personas con un aparente sentido de profunda moral y manifiestan amar a sus familias y amigos, aún así, se manejan sin estos valores dentro de las decisiones corporativas que toman.
Todo tiene que ver con un fuerte impulso mental que les ordena ganar dinero.
Están presos de esa idea, enriquecerse, obtener poder económico. El dinero les nutre el sentido de autoestima, son adictos a ganarlo ya que en cada nueva conquista, su sentido de importancia crece junto con su capacidad adquisitiva. Se sienten más por tener más, y de esta manera, no pueden detenerse, no pueden dejar de crecer.










